Dentro de la cueva estaban un vagabundo y una emperatriz. La emperatriz Marilia era muy bonita. Sus ojos eran azules y brillantes como las estrellas. Su cabello como la noche. Le encantaban los vestidos largos, coloridos y los altos tacones. Adoraba los collares de caracolas y su corona de flores, en la que se posaban miles de mariposas de todos los colores. El vagabundo, al que todos conocían como “don Bigote” era bajito, rechoncho y muy ágil. Sus ojos eran marrones y risueños, porque era muy feliz. Le gustaba conocer personas y lugares, por eso recorría el mundo con su atado al hombro. Marilia y don Bigote eran hermanos, pero nadie lo sabía, se habían encontrado en la cueva para mantener su secreto a salvo, pero se encontraron con un problema · Apareció el emperador con su guardaespaldas · Un enorme pájaro los atrapó con sus garras · Llegó la chismosa del pueblo con su celular · Vinieron el león y la leona que vivían en la cueva

lunes, 25 de abril de 2011

Al momento aparecieron los bomberos Laura y Antonio.
Laura era monísima, súper coqueta y muy alegre. Sus ojos, muy negros, parecían dos bolitas chispeantes.  Era muy responsable en su trabajo, le gustaba mucho.
Antonio era un compañero ejemplar, se ponía muy nervioso cuando Laura se arriesgaba  en su tarea. Era rellenito, muy, muy alto y pelirrojo. Su cara blanquísima, llena de pecas; muy bonita.
Al llegar al lugar del incendio tuvieron un problema:
·          Sintieron los gritos de Natalia pues su mascota había quedado atrapada
·          De la taberna salió un enorme dragón
·          Se les trancó la puerta del camión
·          El denso humo no los dejaba ver donde estaba el incendio.
Autores: Franco Aguiar, Brisa Acuña
Ilustración: Estefany González
Tutora: Mta Margarita Díaz
Clase: 2do año A
Escuela: Nº 125 Luisa Blanco Acevedo de Soca
Localidad Soca
Departamento: Canelones
País: Uruguay

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